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Fecha del Viaje : 12 al 14 DE JUNIO DE 2009.
Composición De La Delegación:
CARMEN DELIA GUTIÉRREZ HERNÁNDEZ:
Concejala de Solidaridad del Ayuntamiento de
Puerto del Rosario (Fuerteventura).
JUAN FRANCISCO CHOCHO BARRETO
Miembro de la Asociación Canaria de Amistad
con el Pueblo Saharaui.
Nuestra llegada a El Aaiún -Territorios Ocupados por Marruecos- coincidió con la celebración de las elecciones en el Reino alauita, que se celebran en el Territorio No Autónomo del Sáhara Occidental de forma ilegal, ya que es un Territorio Ocupado, con un conflicto vigente, por lo que entendemos que, lo que se tiene que celebrar es un proceso donde se dilucide, bajo la fórmula de Referéndum, la Autodeterminación de la zona ocupada. Además, consideramos que estas elecciones son una provocación al proceso de diálogo y negociación impulsado por distintas organizaciones internacionales.
Nada más aterrizar nos sorprendió la presencia de aviones militares y varias decenas de soldados desplegados a pié de pista y por el entorno aeroportuario. Nos preguntamos si esto es una situación habitual o se debe a la jornada electoral. Durante el itinerario que nos conducía del aeropuerto al hotel, nos llamó la atención el gran número de efectivos militares desplegados por todas las calles, no había rincón ni esquina donde no se encontrara, como mínimo, una pareja de éstos, además de los controles en las carreteras. Por supuesto, también en la fachada del hotel “hacen guardia permanente” dos policías del Gobierno Marroquí.
Marruecos pretende “vender” a la comunidad internacional la existencia de plena tranquilidad y normalidad en los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental, y entonces ¿por qué ese despliegue desorbitado de militares por toda la ciudad de El Aaiún? (según manifiestan defensores de los derechos humanos que operan en la zona, la presencia militar en los territorios ocupados representa las tres cuartas partes del total del ejército marroquí).
En el hotel contacta con nosotros un defensor de los derechos humanos (expreso político) que, a pesar de los trágicos momentos que se viven, hace gala de la gran hospitalidad que caracteriza al pueblo saharaui, brindándonos un momento de paz y tranquilidad en la orilla del mar. Mientras nos tomamos el té nos cuenta sus cuatro años de detención forzosa en las cárceles marroquíes. Cuatro años de interrogatorios, insultos, palizas, privación del sueño, privación de atención médica, privación de movimiento, desnutrición, etc., padeciendo todo este calvario permanentemente esposado y con los ojos vendados. El número 37 representa para él los días que estuvo en estado de coma en la cárcel así como el peso que tenía cuando salió de ésta.
- Seguidamente mantenemos nuestra primera reunión con miembros de la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos cometidos por el estado marroquí (A.S.V.D.H.) y a su vez expresos políticos. De esta reunión destacamos:
- Las torturas y vejaciones sufridas en las cárceles, las cuales atentan contra la más mínima dignidad humana.
- La constante persecución de sus familiares y de los defensores de los derechos humanos.
- El control policial al que están sometidos constantemente.
- Las detenciones ilegales y la imputación de hechos no probados.
- La total ausencia de medios higiénicos sanitarios en las mazmorras donde encarcelan a estos presos de conciencia.
Uno de los jóvenes manifiesta que, por el hecho de haber visitado a toda su familia (la cual se encuentra en los campamentos de refugiados de Tinduf) es encarcelado a su vuelta y su documentación personal es requisada. El motivo de la detención fue por la imputación de un delito que según los militares marroquíes cometió en una fecha que coincide con su viaje a los campamentos. El joven, al no poseer su documentación, no puede demostrar nada. Este es uno de los ejemplos que justifica la detención y posterior condena de decenas de jóvenes saharauis. Además de todo lo expuesto anteriormente, la población saharaui en los TT.OO. sufre el problema del desempleo e innumerables obstáculos para conseguir trabajo, sobre todo si manifiestan su condición y los legítimos anhelos de su pueblo por la libertad.
- La segunda reunión fue mantenida con el Comité de Familiares de los Quince Jóvenes Desaparecidos en 2005.( Nos reunimos con cuatro madres de éstos jóvenes y un hermano). Estas personas, activas en la defensa de sus ideas, fueron secuestradas el 25 de diciembre de ese año simplemente por ser consecuentes con sus planteamientos. Según el testimonio de algunos familiares, éstos han podido averiguar que están encarcelados en algún lugar de Marruecos y que uno o dos de estos jóvenes ha fallecido.
Los familiares afectados han mantenido varias reuniones con autoridades marroquíes de las cuales no han obtenido ninguna respuesta. Manifiestan que lo único que han recibido han sido palizas, insultos y rechazo. Denuncian la injusticia de esta situación y declaran que no van a parar de buscar a sus hijos pese a todo. Comentan que el gobernador de Marruecos en el Aaiún les ha ofrecido indemnizaciones por la pérdida de sus hijos. Manifiestan llenas de rabia e impotencia que están dispuestas a enfrentarse ante cualquier dificultad para encontrar a sus hijos. Alegan que pueden ir con la cabeza bien alta porque sus hijos no son ladrones ni traficantes, que están retenidos por defender de forma pacífica la autodeterminación del pueblo saharaui.
Además de ello, denuncian la política de ocultamiento de la verdad llevada a cabo por las autoridades marroquíes y piden de forma desesperada la intervención de todas las organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos.
En cambio, la policía marroquí justifica la desaparición de estos jóvenes con explicaciones tan inverosímiles como que han podido ser víctimas de un naufragio en un intento de huída a España o Portugal o víctimas de un saqueo de piratas.
- La segunda reunión que celebramos fue mantenida con ex-presos políticos.
Éstos comparten con nosotros algunas de sus dramáticas experiencias mientras estuvieron presos. Describen a las cárceles como un auténtico infierno. Hombres y mujeres hacinados, sufriendo constantes torturas e incluso muriendo de sed. Cuentan que llegaron a permanecer familias enteras en esta situación, siendo testigos unos de otros de estas barbaries. Uno de ellos relata que estuvo desde los 15 años hasta los 31, de los cuales 7 años estuvo en total oscuridad.
Manifiestan que esta realidad no forma parte del pasado sino que es una situación que en la actualidad la siguen sufriendo decenas de presos saharauis.Uno de los ex-presos manifiesta indignado que el Consejo Consultivo Real de derechos humanos lo creó Marruecos pero que la situación de violencia continúa.
Comentan que, a finales de 1999, Marruecos empieza a mejorar su imagen de cara al exterior apoyando los derechos humanos, los cuales violan constantemente.
Sería casi imposible plasmar aquí tanto sufrimiento y dolor, pero si nos parece importante resaltar la dignidad y la fortaleza con la que hacen sus declaraciones.
Brevemente nos gustaría destacar un aspecto que consideramos de interés. Los vehículos “patrol” de la Minurso están estacionados a cualquier hora del día en las puertas de los hoteles, ¿es ésta la observación internacional que manda la ONU?.
Consideramos que es tarea importante la de denunciar a la comunidad internacional el papel que hace actualmente la Minurso en estos territorios y exigir a la ONU que desempeñen las funciones para las que fueron encomendados.
Ejemplo claro de su pasiva intervención se dio la noche siguiente a las elecciones. En varios puntos del Aaiún se desarrollaban pacíficas manifestaciones protagonizadas por jóvenes saharauis mientras nosotros disfrutábamos de una cena en el desierto que nos brindaron dos defensores de los derechos humanos. Tras incesantes llamadas procedentes de familiares y amigos de éstos que estaban en el Aaiún, nos dispusimos a regresar. Mientras patullábamos las calles del Aaiún de forma sutil, pudimos comprobar que la policía estaba disolviendo varios focos de peleas y que las calles colindantes a la comandancia de la policía estaban valladas para evitar así el acceso a la misma, ¿querrían esconder algo?, ¿dónde estaba la presencia de la minurso mientras se desarrollaban las peleas?, ¿de trabajo o de vacaciones? Como conclusión nos planteamos una pregunta y una reflexión: ¿hay algún artículo de los 30 que componen la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU que no esté siendo violado en los Territorios Ocupados por la policía y Gobierno Marroquí?. Nos maravilla el pueblo saharaui, su pacifismo, su paciencia, su dignidad en la defensa de su causa y nos esperanza el papel activo y vital que hoy están tomando los jóvenes saharauis en la búsqueda de, como dice un refrán popular saharaui “ La autodeterminación como el único camino”.
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