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Historia

LA INVASIÓN

El nuevo rey marroquí Hassan II. Puso en marcha una estrategia de expansionismo nada más llegar al poder, reivindicando un supuesto "Gran Marruecos" que abarcaría, además de Marruecos, un trozo de Argelia, el Sahara Occidental, Mauritania, Malí, y el norte de Senegal.

Mientras, en España la época colonial acababa y pronto tendrían que aceptar la autodeterminación saharaui. Siguiendo la petición de la ONU, España confeccionó en 1974 un censo electoral de la población saharaui que sería la base para el proceso de autodeterminación. Como pudieron comprobar in situ los representantes de la ONU en su visita al Sahara, prácticamente el total de la población era independentista y apoyaba abiertamente en las calles al POLISARIO.

Pero en 1975 Marruecos elaboró una estrategia exitosa. Aprovechando la coyuntura favorable que representaba la próxima retirada española y la crisis de poder que se vivía en España finalizando la dictadura franquista, preparó la invasión del Sahara bajo la apariencia de una marcha nacional pacífica de miles de civiles marroquíes, unidos bajo la figura del rey y del Islam: la famosa Marcha Verde. Hassan II minusvaloró la resistencia de la población saharaui.

 

España no defendió la independencia saharaui. Prefirió llegar a un acuerdo que satisficiera a los marroquíes. Así, en noviembre de 1975, con la Marcha Verde a las puertas del Sahara, firmó en Madrid el reparto del territorio entre Marruecos y Mauritania, a espaldas de los saharauis. Mientras el 7 de octubre de 1975 el entonces príncipe Juan Carlos de Borbón, visitaba El Aaiun, comprometiéndose a la defensa del proceso de autodeterminación.

El acuerdo de reparto fue pronto denunciado como ilegal por la ONU, que desde entonces ha dejado clara la ilegalidad de la invasión y de cualquier solución que no contemple la autodeterminación de los saharauis.

Los marroquíes penetraron por el norte y los mauritanos por el sur, provocando el éxodo de la mayor parte de la población civil. Miles de saharauis se adentraron en el desierto, en dirección a la zona de Tinduf (Argelia), ya que este país se ofreció para acoger y proteger en su territorio a los refugiados. Allí se empezaron a preparar campamentos para acoger a la población. Para miles de saharauis, el viaje hasta tierra segura fue una auténtica odisea haciendo miles de kilómetros en pocos días, con los invasores pisándoles los talones.


 
© Sahara Jaén